
El calefont es de los artefactos que más falla en los hogares de Santiago, sobre todo por el sarro que deja el agua dura. Reconocer las señales a tiempo evita quedarte sin agua caliente en pleno invierno y, más importante, previene riesgos de seguridad.
7 señales de que tu calefont necesita revisión
- No enciende o cuesta que prenda.
- Se apaga solo a mitad de la ducha.
- El agua sale tibia o la temperatura sube y baja.
- La llama es amarilla en vez de azul: mala combustión.
- Hay hollín alrededor del ducto de salida.
- Ruidos raros (golpes o silbidos) al calentar.
- Sientes olor a gas o dolor de cabeza al ducharte.
El riesgo silencioso: monóxido de carbono
Un calefont con mala combustión o un ducto obstruido puede liberar monóxido de carbono, un gas sin olor ni color que puede ser mortal. Por eso la mantención no es solo para que funcione mejor: es seguridad. Si sientes dolor de cabeza o mareo al ducharte, apágalo, ventila y llama a un técnico.
¿Reparar o cambiar el calefont?
No siempre hay que comprar uno nuevo. Muchos equipos vuelven a funcionar perfecto solo con mantención y descalcificación del serpentín. Como referencia:
- Conviene reparar si el equipo tiene menos de 8-10 años y la falla es puntual (sensor, membrana, sarro).
- Conviene cambiar si es muy antiguo, tiene el estanque o serpentín perforado, o las reparaciones son recurrentes.
Un buen técnico te da el diagnóstico honesto antes de cobrar: si repararlo no vale la pena, te lo dice.
Mantención preventiva: la clave
Una mantención anual limpia quemadores, descalcifica el serpentín y revisa los sistemas de seguridad. Cuesta una fracción de un calefont nuevo y evita las fallas justo cuando más necesitas el agua caliente.
En FluxClean reparamos, mantenemos e instalamos calefont con técnicos certificados SEC. Atendemos urgencias las 24 horas en todo Santiago.



